2.- ESCENARIO NATURAL

2.1 El ecosistema



El ecosistema es el conjunto de especies de un área determinada que interactúan entre ellas y con su ambiente abiótico; mediante procesos como la depredación, el parasitismo, la competencia y la simbiosis, y con su ambiente al desintegrarse y volver a ser parte del ciclo de energía y de nutrientes. Las especies del ecosistema, incluyendo bacterias, hongos, plantas y animales dependen unas de otras. Las relaciones entre las especies y su medio, resultan en el flujo de materia y energía del ecosistema.

El significado del concepto de ecosistema ha evolucionado desde su origen. El término acuñado en los años 1930s, se adscribe a los botánicos ingleses Roy Clapham (1904-1990) y Sir Arthur Tansley (1871-1955). En un principio se aplicó a unidades de diversas escalas espaciales, desde un pedazo de tronco degradado, un charco, una región o la biosfera entera del planeta, siempre y cuando en ellas pudieran existir organismos, ambiente físico e interacciones. 


Es importante subrayar que existen varias formas de llevar a cabo el estudio de un ecosistema, más concretamente tres son los métodos habituales. 


Así, en primer lugar, se puede realizar el análisis del mismo mediante las relaciones alimentarias que en él se producen lo que se traduce en que se hable de la energía que llega a la Tierra desde el Sol para que pase de unos organismos a otros. Esto daría a su vez lugar a las llamadas, como hemos citado anteriormente, cadenas tróficas donde están las plantas, los consumidores primarios o herbívoros, los consumidores secundarios o carnívoros, y los necrófagos.

Los ecosistemas aglutinan a todos los factores bióticos (es decir, a las plantas, animales y microorganismos) de un área determinada con los factores abióticos del medio ambiente. Se trata, por lo tanto, de una unidad compuesta por organismos interdependientes que forman cadenas tróficas o alimenticias (la corriente de energía y nutrientes establecida entre las especies de un ecosistema con relación a su nutrición).


La segunda manera de estudiar un ecosistema es mediante los ciclos de la materia. Con ellos lo que se expresa es como los distintos elementos químicos (oxígeno, hidrógeno, carbono…) que forman a los distintos seres vivos van pasando de unos niveles tróficos a otros.

Y la tercera forma de análisis es la de centrarse en el llamado flujo de energía que va pasando de un nivel a otro y que es el encargado de que el ecosistema esté en funcionamiento. En este caso tenemos que subrayar que dicha energía siempre sigue la misma dirección.

La noción de ecosistema surgió en la década de 1930 para explicar la compleja interacción entre los seres vivos, las corrientes de energía, los recursos materiales, y la comunidad en la que se desarrollan.

A mayor número de especies (es decir, mayor biodiversidad), el ecosistema suele presentar una mayor capacidad de recuperación. Esto es posible gracias a las mejores posibilidades de absorción y reducción de los cambios ambientales.

El concepto de hábitat está asociado al de ecosistema. El hábitat es el lugar físico del ecosistema, una región que ofrece las condiciones naturales necesarias para la subsistencia y reproducción de las especies.



2.2 Flujo de energía


Desde el punto de vista de la termodinámica, la energía se define como la capacidad para hacer un trabajo; este puede ser físico, mecánico, biológico o ecológico; las formas como la energía puede manifestarse, entre otras.

Para que un ecosistema pueda mantener sus funcione, es indispensable la energía solar. En el Sol constantemente están ocurriendo reacciones de fusión de hidrógenos que traen como consecuencia la formación de helio y la liberación de grandes cantidades de energía en forma de radiaciones.

H+   +  H    →     He     +  Energía.

Una mínima cantidad de la energía generada es enviada hacia la Tierra y, aproximadamente, la mitad de la energía solar que logra traspasar la atmósfera y llaga a la superficie del planeta, es utilizada por los vegetales para llevar a cabo la fotosíntesis: esto es el ingreso energético a los ecosistemas.

El proceso biológico de la fotosíntesis es el mecanismo por el cual los organismos autótrofos del ecosistema captan la energía solar y la transforman en energía química (azúcares vegetales) que posteriormente será utilizada por los organismos consumidores herbívoros primarios tales como algunos insectos, conejos, vacas, caballos, etc., en los procesos de respiración para utilizar la fuerza almacenada.

Cuando los consumidores herbívoros primarios sirven de alimento a los consumidores carnívoros secundarios y terciarios, entonces la energía de los primeros se transfiere a los segundos, con lo cual la energía se va moviendo hacia los diferentes niveles tróficos.
Durante este movimiento, una fracción de la energía sufre otras transformaciones y transferencias; otra parte se disipa parcialmente; y por último, el resto de la energía es liberada por los organismos descomponedores que biodegradan los vegetales y animales muertos en el ecosistema.

Todos los cambios de energía, desde su producción en el Sol hasta su captación, transformación y transferencia en los ecosistemas, están regidos por la primera y segunda leyes de la termodinámica:

La primera establece que “la energía existente en el universo es una cantidad constante que no se crea ni se destruye, sólo se transforma”.
La segunda indica que “la transferencia de la energía no es eficiente de una manera total al cambiar de una manifestación a otra; es decir, parte de la energía no es aprovechada y se pierde en forma de calor no utilizable”.

Es evidente la importancia que tiene para la ecología el concepto de energía y las leyes termodinámicas que rigen sus cambios, pues toda manifestación de vida va acompañada por cambios energéticos tales como el metabolismo, crecimiento, reproducción, biosíntesis, etc. Además hay cambios energéticos que van a determinar muchas de las condiciones del medio ambiente en las cuales se desarrollan los organismos, como el clima, vientos, mareas, lluvias, heladas, entre otros.

Cuando la energía solar transformada a energía química fluye a través de los niveles tróficos del ecosistema (productores, consumidores, desintegradotes), una parte de ella se disipa en forma de calor que el sistema no puede aprovechar. Este calor no aprovechable no regresa al Sol y no se establece un flujo cíclico; se dice entonces que éste es un flujo unidireccional de energía.

Cada vez que se transfiere la energía de un nivel trófico al otro, a lo largo de las cadenas alimenticias, ocurre una pérdida muy fuerte de ésta; pérdida que es de un noventa por ciento de la energía obtenida del nivel trófico anterior, y que se aprovecha en la obtención de alimentos y en el metabolismo antes de cederla al nivel siguiente.

Así, es posible hacer referencia al principio del diezmo ecológico o ley del diez por ciento, la cual establece que “el total de la energía que contiene un nivel trófico de un ecosistema alcanza una magnitud igual a un décimo de la que corresponde al nivel que le antecede”

2.3 Ciclos biogeoquímicos

El término Ciclo Biogeoquímico deriva del movimiento cíclico de los elementos que forman los organismos biológicos y el ambiente geológico en donde interviene un cambio químico.
Pero mientras que el flujo de energía en el ecosistema es abierto, puesto que al ser utilizada en el seno de los niveles tróficos para el mantenimiento de las funciones vitales de los seres vivos se degrada y disipa en forma de calor, no sigue un ciclo y fluye en una sola dirección. El flujo de materia es cerrado ya que los nutrientes se reciclan. La energía solar que permanentemente incide sobre la corteza terrestre, permite mantener el ciclo de dichos nutrientes y el mantenimiento del ecosistema. 

Por tanto estos ciclos biogeoquímicos son activados directa o indirectamente por la energía que proviene del sol.

Se refiere en resumen al estudio del intercambio de sustancias químicas entre formas bióticas y abióticas. La materia circula desde los seres vivos hacia el ambiente abiótico, y viceversa. Esa circulación constituye los ciclos biogeoquímicos, que son los movimientos de agua, de carbono, oxígeno, nitrógeno, fósforo, azufre y otros elementos que en forma permanente se conectan con los componentes bióticos y abióticos de la Tierra. Las sustancias utilizadas por los seres vivos no se  "pierden" aunque pueden llegar a sitios donde resultan inaccesibles para los organismos por un largo período. Sin embargo, casi siempre la materia se reutiliza y a menudo circula varias veces, tanto dentro de los ecosistemas como fuera de ellos. Nuestro planeta actúa como un sistema cerrado donde la cantidad de materia existente permanece constante, pero sufre permanentes cambios en su estado químico dando lugar a la producción de compuestos simples y complejos. Es por ello que los ciclos de los elementos químicos gobiernan la vida sobre la Tierra, partiendo desde un estado elemental para formar componentes inorgánicos, luego orgánicos y regresar a su estado elemental.

En las cadenas alimentarias, los productores utilizan la materia inorgánica y la convierten en orgánica, que será la fuente alimenticia para todos los consumidores. La importancia de los descomponedores radica en la conversión que hacen de la materia orgánica en inorgánica, actuando sobre los restos depositados en la tierra y las aguas. Esos compuestos inorgánicos quedan a disposición de los distintos productores que inician nuevamente el ciclo. Los ciclos biogeoquímicos más importantes corresponden al agua, oxígeno, carbono y nitrógeno. Gracias a estos ciclos es posible que los elementos principales (carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, fósforo y azufre) estén disponibles para ser usados una y otra vez por otros organismos.


TIPOS DE CICLOS BIOGEOQUÍMICOS

 Los ciclos biogeoquímicos pueden ser gaseosos, sedimentarios y mixtos.

CICLOS GASEOSOS Los elementos casi siempre se distribuyen tanto en la atmósfera como en el agua y de ahí a los organismos, y así sucesivamente. Los elementos que cumplen ciclos gaseosos son el carbono, el oxígeno y el nitrógeno. La transformación de elementos de un estado a otro es relativamente rápida.

CICLOS SEDIMENTARIOS Son aquellos donde los elementos permanecen formando parte de la tierra, ya sea en las rocas o en el fondo marino, y de ahí a los organismos. En estos, la transformación y recuperación de estos elementos es mucho más lenta. Ejemplos de ciclos sedimentarios son el del fósforo y el del azufre.

CICLOS MIXTOS El ciclo del agua es una combinación de los ciclos gaseoso y sedimentario, ya que esa sustancia permanece tanto en la atmósfera como en la corteza terrestre. Los ciclos biogeoquímicos más importantes corresponden al agua, oxígeno, carbono y nitrógeno.

CICLO DEL AGUA


Toda el agua de la Tierra forma la hidrosfera, que se distribuye en tres reservorios principales: los océanos, los continentes y la atmósfera. Entre estos reservorios existe una circulación continua. Alrededor del 70% de la superficie del planeta está cubierta por las aguas de los océanos, lagos, ríos, arroyos, manantiales y glaciares. Al perforar el subsuelo, por lo general se puede encontrar agua a profundidades diversas (agua subterránea o mantos freáticos). La luz solar es la fuente de energía térmica necesaria para el paso del agua desde las fases líquida y sólida a la fase de vapor, y también es el origen de las circulaciones atmosféricas que transportan el vapor de agua y mueven las nubes. Los rayos solares calientan las aguas. El vapor sube a la troposfera en forma de gotitas. El agua se evapora y se concentra en las nubes. El viento traslada las nubes desde los océanos hacia los continentes. A medida que se asciende bajan las temperaturas, por lo que el vapor se condensa. Es así que se desencadenan precipitaciones en forma de lluvia y nieve. El agua caída forma los ríos y circula por ellos. Además, el agua se infiltra en la tierra y se incorpora a las aguas subterráneas (mantos freáticos). Por último, el agua de los ríos y del subsuelo desemboca en los mares.

CICLO DEL CARBONO

Es uno de los elementos más importantes de la naturaleza. Combinado con oxígeno forma dióxido de carbono y monóxido de carbono. La atmósfera contiene alrededor de 0.03 % de dióxido de carbono. Es el elemento básico de los compuestos orgánicos (hidratos de carbono, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos). El carbono también forma parte de sales llamadas carbonatos, como el carbonato de sodio y el carbonato de calcio, entre otras. El carbono, como dióxido de carbono, inicia su ciclo de la siguiente manera: Durante la fotosíntesis, los organismos productores (vegetales terrestres y acuáticos) absorben el dióxido de carbono, ya sea disuelto en el aire o en el agua, para transformarlo en compuestos orgánicos. Los consumidores primarios se alimentan de esos productores utilizando y degradando los elementos de carbono presentes en la materia orgánica. Gran parte de ese carbono es liberado en forma de CO2 por la respiración, mientras que otra parte se almacena en los tejidos animales y pasa a los carnívoros (consumidores secundarios), que se alimentan de los herbívoros. Es así como el carbono pasa a los animales colaborando en la formación de materia orgánica. Los organismos de respiración aeróbica (los que utilizan oxígeno) aprovechan la glucosa durante ese proceso y al degradarla, es decir, cuando es utilizada en su metabolismo, el carbono que la forma se libera para convertirse nuevamente en dióxido de carbono que regresa a la atmósfera o al agua. 4 Los desechos de las plantas, de los animales y de restos de organismos se descomponen por la acción de hongos y bacterias. Durante este proceso de putrefacción por parte de los descomponedores, se desprende CO2. En niveles profundos del planeta, el carbono contribuye a la formación de combustibles fósiles, como el petróleo. Este importante compuesto se ha originado de los restos de organismos que vivieron hace miles de años. Durante las erupciones volcánicas se libera parte del carbono constituyente de las rocas de la corteza terrestre. Una parte del dióxido de carbono disuelto en las aguas marinas ayuda a determinados organismos a formar estructuras como los caparazones de los caracoles de mar. Al morir, los restos de sus estructuras se depositan en el fondo del mar. Con el paso del tiempo, el carbono se disuelve en el agua y es utilizado nuevamente durante su ciclo. Los océanos contienen alrededor del 71% del carbono del planeta en forma de carbonato y bicarbonato. Un 3% adicional se encuentra en la materia orgánica muerta y el fitoplancton. El carbón fósil representa un 22%. Los ecosistemas terrestres, donde los bosques constituyen la principal reserva, contienen alrededor del 3-4% del carbono total, mientras que un pequeño porcentaje se encuentra en la atmósfera circulante y es utilizado en la fotosíntesis.

CICLO DEL OXÍGENO



La atmósfera posee un 21% de oxígeno, y es la reserva fundamental utilizable por los organismos vivos. Además forma parte del agua y de todo tipo de moléculas orgánicas. El ciclo del oxígeno está estrechamente vinculado al del carbono, ya que el proceso por el cual el carbono es asimilado por las plantas (fotosíntesis) da lugar a la devolución del oxígeno a la atmósfera, mientras que en el proceso de respiración ocurre el efecto contrario. Otra parte del ciclo natural del oxígeno con notable interés indirecto para los organismos vivos es su conversión en ozono (O3). Las moléculas de O2, activadas por las radiaciones muy energéticas de onda corta, se rompen en átomos libres de oxígeno (O) que reaccionan con otras moléculas de O2, formando ozono. Esta reacción se produce en la estratosfera y es reversible, de forma que el ozono vuelve a convertirse en oxígeno absorbiendo radiaciones ultravioletas.

CICLO DEL NITRÓGENO


La reserva fundamental es la atmósfera, que está compuesta por un 78% de nitrógeno. No obstante, la mayoría de los seres vivos no lo puede utilizar en forma directa, con lo cual dependen de los minerales presentes en el suelo para su utilización. En los organismos productores el nitrógeno ingresa en forma de nitratos, y en los consumidores en forma de grupos amino. Existen algunas bacterias especiales que pueden utilizar directamente el nitrógeno atmosférico. Esas bacterias juegan un papel muy importante en el ciclo al hacer la fijación del nitrógeno. De esta forma convierten el nitrógeno en otras formas químicas como amonio y nitratos, para que puedan ser aprovechadas por las plantas. Está compuesto por las siguientes etapas:

Fijación: Se produce cuando el nitrógeno atmosférico (N2) es transformado en amoníaco (NH3) por bacterias presentes en los suelos y en las aguas. Rhizobium es un género de bacterias que viven en simbiosis dentro de los nódulos que hay en las raíces de plantas leguminosas. En ambientes acuáticos, las cianobacterias son importantes fijadoras de nitrógeno.

Amonificación: Es la transformación de compuestos nitrogenados orgánicos en amoníaco. En los animales, el metabolismo de los compuestos nitrogenados da lugar a la formación de amoníaco, siendo eliminado por la orina como urea (humanos y otros mamíferos), ácido úrico (aves e insectos) o directamente en amoníaco (algunos peces y organismos acuáticos). Estas sustancias son transformadas en amoníaco o en amonio por los descomponedores presentes en los suelos y aguas. Ese amoníaco queda a disposición de otro tipo de bacterias en las siguientes etapas. 

Nitrificación: es la transformación del amoníaco o amonio (NH4+) en nitritos (NO2–) por un grupo de bacterias del género Nitrosomas para luego esos nitritos convertirse en nitratos (NO3–) mediante otras bacterias del género Nitrobacter.

Asimilación: Las plantas toman el amonio (NH4+) y el nitrato (NO3–) por las raíces para poder utilizarlos en su metabolismo. Usan esos átomos de nitrógeno para la síntesis de clorofila, de proteínas y de ácidos nucleicos (ADN y ARN). Los consumidores obtienen el nitrógeno al alimentarse de plantas y de otros animales.

Desnitrificación: Proceso llevado a cabo por bacterias desnitrificantes que necesitan utilizar el oxígeno para su respiración en suelos poco aireados y mal drenados. Para ello, degradan los nitratos y liberan el nitrógeno no utilizado a la atmósfera.

NITRIFICACIÓN: transformación bacteriana de amoníaco en nitratos. DESNITRIFICACIÓN: transformación bacteriana de nitratos en nitrógeno. AMONIFICACIÓN: transformación de los desechos orgánicos en amoníaco por los descomponedores.
ASIMILACIÓN: absorción de nitratos y amonio por las raíces de las plantas.
FIJACIÓN: transformación bacteriana del nitrógeno atmosférico en amoníaco.

CICLO DEL FÓSFORO



 La proporción de fósforo en la materia viva es bastante pequeña, pero el papel que desempeña es vital. Es componente de los ácidos nucleicos como el ADN. Se encuentra presente en los huesos y piezas dentarias. En la fotosíntesis y en la respiración celular, muchas sustancias intermedias están combinadas con el fósforo, tal el caso del trifosfato de adenosina (ATP) que almacena energía. El fósforo es el principal factor limitante del crecimiento para los ecosistemas, porque su ciclo está muy relacionado con su movimiento entre los continentes y los océanos. 6 La mayor reserva de fósforo está en la corteza terrestre y en los depósitos de rocas marinas. El fósforo se encuentra en forma de fosfatos (sales) de calcio, hierro, aluminio y manganeso. La lluvia disuelve los fosfatos presentes en los suelos y los pone a disposición de los vegetales. El lavado de los suelos y el arrastre de los organismos vivos fertilizan los océanos y mares. Parte del fósforo incorporado a los peces es extraído por aves acuáticas que lo llevan a la tierra por medio de la defecación (guano). Otra parte del fósforo contenido en organismos acuáticos va al fondo de las rocas marinas cuando éstos mueren. Las bacterias fosfatizantes que están en los suelos transforman el fósforo presente en cadáveres y excrementos en fosfatos disueltos, que son absorbidos por las raíces de los vegetales.

CICLO DEL AZUFRE

El azufre está presente dentro de todos los organismos en pequeñas cantidades, principalmente en los aminoácidos (sustancias que dan lugar a la formación de proteínas). Es esencial para que tanto vegetales como animales puedan realizar diversas funciones. Las mayores reservas de azufre están en el agua del mar y en rocas sedimentarias. Desde el mar pasa a la atmósfera por los vientos y el oleaje. Gran parte del azufre que llega a la atmósfera proviene de las erupciones volcánicas, de las industrias, vehículos, etc. Una vez en la atmósfera, llega a la tierra con las lluvias en forma de sulfatos y sulfitos. Su combinación con vapor de agua produce el ácido sulfúrico. Cuando el azufre llega al suelo, los vegetales lo incorporan a través de las raíces en forma de sulfatos solubles. Parte del azufre presente en los organismos vivos queda en los suelos cuando éstos mueren. La descomposición de la materia orgánica produce ácido sulfhídrico, de mal olor, devolviendo azufre a la atmósfera.

CICLO DEL CALCIO


Un método para almacenar el ciclo de calcio es la circulación del calcio entre los organismos vivos y el medio. El calcio es un mineral que se encuentra en la litosfera formando grades depósitos de origen sedimentario, que emergieron de fondos marinos por levantamientos geológicos muchas veces, estas rocas, contienen restos fosilizados de animales marinos con caparazones ricos en calcio; en minero logia se conocen como rocas calizas. la lluvia y los agentes atmosféricos descomponen las rocas calizas, arrastrando los compuestos del calcio a los suelos, a los ríos y al mar. En este recorrido, el calcio es absorbido por las plantas y animales, en cualquier punto del ciclo, ya sea por la cadena alimenticia o por absorción del agua. El ciclo del calcio es un ciclo sedimentario y su función básica es que el calcio es un elemento que circula entre los organismo vivos y el medio y también es un mineral que se allá en la litosfera que emergen grandes marinos y levantamientos geológico el ciclo del calcio se relaciona con el ciclo del carbono y fósforo ya que hay rocas que contienes restos fosofolizados y animales marinos que tiene calcio rocas calizadas y bueno algunas atmósferas descomponen esas rocas llevando el calcio al suelo a ríos o mar y esa vuelta es absorbida por las plantas y los animales y el calcio forma parte de depósitos de cuevas y a veces se convierte en agua dulce y algas unicelulares y estas al morir dejan calcio para el rió y por eso el calcio es un ciclo sedimentario porque no es gaseoso en la atmósfera.

CICLO DEL SODIO 

El sodio es el sexto elemento en orden de abundancia en la corteza terrestre, es por esto y por la solubilidad de sus sales, que casi siempre está presente en la mayoría de las aguas naturales. Su cantidad puede variar desde muy poco hasta valores apreciables. Altas concentraciones de sodio de sodio se encuentran en las salmueras y en las aguas duras que han sido ablandadas con el proceso de intercambio ciclo sodio. La relación entre sodio y los catones totales es de importancia en la agricultura y en la patología humana. La permeabilidad de los suelos, es afectada negativamente cuando se riega con agua de alta relación de sodio. A las personas que tienen una alta presión arterial, se les recomienda ingerir agua. El sodio está presente en grandes cantidades en el océano en forma iónica.

CICLO DEL POTASIO



El potasio (k) es un elemento esencial para las plantas, los animales y los humanos por que intervienen en los procesos de la fotosíntesis, en procesos químicos dentro de las células y contribuye en mantener el agua en las células. Es por esto que el potasio, junto con el nitrógeno y el fósforo son elementos esenciales para los seres vivos. El potasio se encuentra en forma natural en el suelo, especialmente en los suelos ricos en arcillas, que contienen hasta un 3% en los suelos pantanosos y los pobres en arcilla el contenido de compuestos de potasio es menor y puede ser deficitario, originando problemas en los cultivos. los compuestos de potasio del suelo son lavados (lixiviados) con facilidad en las zonas de altas precipitaciones y, en consecuencia, deben ser restituidos a los campos por fertilización añadiendo cloruro de potasio o sulfato de potasio. ciertos cultivos (alfalfa, zanahorias, pepinos y coles) son muy exigentes en potasio y no prosperan en suelos pobres de dicho elemento. El ciclo se encuentra de forma muy natural en el suelo y prontamente en suelos ricos en arcillas y en suelos pantanosos y tienen un compuesto de potasio menor el potasio es un elemento de las plantas los animales y los seres vivos por que hacen parte del proceso de la fotosíntesis es por eso que todos los ciclos junto al potasio son esenciales para los seres vivos sabias que en la agricultura moderna se aplica compuestos de potasio a los suelos para aumentar las plantas y productos y también depende de cuánto le apliques si le aplicas mucho el cultivo puede verse afectado.

CICLO DEL MAGNESIO


El Mg en las plantas se encuentra en contenidos menores al de Ca (0.15-0.75% de Materia seca). Este nutriente forma parte de la molécula de clorofila por lo que se encuentra íntimamente involucrado en la fotosíntesis. Cumple un rol en la síntesis de aceites y proteínas y la actividad de enzimática del metabolismo energético. Es más común la deficiencia de Mg que la de Ca, aun a niveles de pH apropiados. El síntoma de deficiencia más característico se ve como clorosis internara en las hojas viejas, al ser un elemento móvil en la planta a diferencia del calcio. Es muy común la deficiencia de Mg. en suelos arenosos o suelos de baja CIC. 

FORMAS DE MAGNESIO EN EL SUELO

 • Magnesio contenido en minerales (primarios y secundarios)
 • Magnesio intercambiable: representa la fracción sorbida al complejo de cambio arcillo húmico

• Magnesio en solución: se encuentra en pequeñas cantidades pero hay una rápida reposición a partir de la fase de cambio.


2.4 Biodiversidad (desde genes hasta ecosistemas)


La biodiversidad es la totalidad de los genes, las especies y los ecosistemas de una región.

Por "biodiversidad" o "diversidad biológica" se entiende la variabilidad de la vida en todas sus formas, niveles y combinaciones.

La biodiversidad puede dividirse en tres categorías jerarquizadas--los genes, las especies, y los ecosistemas--que describen muy diferentes aspectos de los sistemas vivientes y que los científicos miden de diferentes maneras:

DIVERSIDAD GENÉTICA

Por diversidad genética se entiende la variación de los genes dentro de especies. Esto abarca poblaciones determinadas de las misma especie (como las miles de variedades tradicionales de arroz de la India) o la variación genética de una población (que es muy elevada entre los rinocerontes de la India, por ejemplo, y muy escasa entre los chitas). Hasta hace poco, las medidas de la diversidad genética se aplicaban principalmente a las especies y poblaciones domesticadas conservadas en zoológicos o jardines botánicos, pero las técnicas se aplican cada vez más a las especies silvestres.

DIVERSIDAD DE ESPECIES

Por diversidad de especies se entiende la variedad de especies existentes en una región. Esa diversidad puede medirse de muchas maneras, y los científicos no se han puesto de acuerdo sobre cuál es el mejor método. El número de especies de una región su "riqueza" en especies es una medida que a menudo se utiliza, pero una medida más precisa, la "diversidad taxonómica" tiene en cuenta la estrecha relación existente entre unas especies y otras. Por ejemplo: una isla en que hay dos especies de pájaros y una especie de lagartos tiene mayor diversidad taxonómica que una isla en que hay tres especies de pájaros pero ninguna de lagartos.

DIVERSIDAD DE LOS ECOSISTEMAS

La diversidad de los ecosistemas es más difícil de medir que la de las especies o la diversidad genética, porque las "fronteras" de las comunidades asociaciones de especies y de los ecosistemas no están bien definidas. No obstante, en la medida en que se utilice un conjunto de criterios coherente para definir las comunidades y los ecosistemas, podrá medirse su número y distribución. Hasta ahora, esos métodos se han aplicado principalmente a nivel nacional y subnacional, pero se han elaborado algunas clasificaciones globales groseras.

RECURSOS NATURALES

Los recursos naturales son todos los factores abióticos bióticos de la naturaleza que el hombre puede utilizar con el fin de satisfacer sus necesidades.
El aire, el petróleo, los minerales, los vegetales, los animales, etc. son ejemplos de los recursos naturales que el hombre puede utilizar.
Estos recursos se clasifican de esta forma:
Recursos renovables
Son aquellos que pueden recuperarse por sí mismos, pero que deben utilizarse racionalmente para evitar su agotamiento.
Ejemplos de recursos renovables son: la flora, la fauna y el suelo.
SUELO: Uno de los principales recursos que brinda la naturaleza al hombre es el suelo, donde crecen los vegetales que se utilizan para servir de alimento al hombre y a los animales.
FLORA: es el conjunto de especies vegetales que habitan una región determinada.
FAUNA: es el conjunto de animales que habitan un territorio determinado.

RECURSOS INAGOTABLES

Son aquellos que el hombre utiliza en baja proporción respecto a la cantidad existente en la naturaleza.
Los recursos inagotables se recuperan o regeneran por sí mismos, por lo que no existe riesgo de extinción o agotamiento. Algunos ejemplos son: el agua, el Sol, el aire y sus constituyentes gaseosos.
La proporción de agua y aire que utilizan los seres vivos, es pequeña si se compara con la cantidad global que existe de estos recursos; por eso su cantidad se mantiene constante en la naturaleza.

Recurso agua

El agua cubre alrededor de la tres cuarta partes de la superficie terrestre, formando lo que conocemos con el nombre de hidrósfera.

Recurso aire

El aire que nos rodea proviene de la atmósfera. Así se llama la capa que rodea al planeta, y en la que todos los seres vivos realizamos nuestra vida diaria.
Todos los animales y el hombre requieren de un gas que se encuentra en la atmósfera llamado Oxígeno. Incorporamos este gas a nuestro organismo mediante un proceso natural: la respiración.
La atmósfera proporciona las sustancias gaseosas necesarias para la vida.

RECURSOS NO RENOVABLES

¿Cómo se clasifican los minerales?

Existen los minerales metálicos, como el cobre y el hierro, los minerales no metálicos, por ejemplo el azufre y el salitre, y los minerales combustibles, entre los que se encuentran el carbón y el petróleo.
Los minerales en general, son considerados recursos no renovables porque se van agotando en la medida que se extraen.
El mineral de cobre debe ser triturado y concentrado antes de ser fundido en el horno. Se obtiene así cobre metal con una pureza de aproximadamente el 98%.

Recursos minerales metálicos

Los minerales metálicos nos proporcionan la gran variedad de metales que usamos actualmente. Entre las propiedades más importantes de los metales destacan la maleabilidad, posibilidad de transformación a láminas metálicas; ductibilidad, facilidad de transformación a alambres de diferentes grosores; y conductibilidad o capacidad para conducir electricidad y calor.
Los minerales más utilizados en el mundo son el hierro y el cobre.

Minerales no metálicos

Otros metales empleados por la industrias modernas son: el aluminio, el plomo, el cinc y el estaño. Los minerales no metálicos se emplean en gran parte en la construcción de edificios. Los materiales de construcción, como el granito, la arena y la caliza son un ejemplo de este tipo de minerales.

El uso de algunos minerales no metálicos como fertilizantes, es muy importante. Por ejemplo, el salitre proporciona a la agricultura un gran beneficio. El azufre, otro mineral no metálico, se utiliza en la fabricación de abonos sintéticos.
Otros minerales no metálicos de gran importancia son el azufre, la sal y el cuarzo.

Minerales combustibles

Las principales fuentes de energía con que cuenta hoy el hombre son minerales combustibles, que, al ser quemados, producen energía calórica útil para la realización de procesos industriales, así como también para las actividades domésticas.
Los minerales combustibles básicos son: carbónpetróleo y gas natural.
Carbón
El carbón es un tipo de roca formada por el elemento químico carbono elemental mezclado con otras sustancias como el azufre. El carbón tiene mayor poder calorífico que la madera, lo que significa que necesita menos cantidad de carbón que de madera para conseguir la misma cantidad de calor. En la actualidad, la utilización del carbón se centra principalmente en la generación de electricidad y como materia prima industrial, que deriva en la producción de múltiples materiales, entre los que se incluyen los plásticos, los cauchos sintéticos, artículos de tocador, etc.

El petróleo

El petróleo es un líquido formado por una mezcla de hidrocarburos, compuestos que contienen carbono e hidrógeno.
El petróleo, sometido a un tratamiento de refinamiento, se convierte en numerosos productos que son sus derivados. Algunos ejemplos son: gasolina, aceites lubricantes, y residuos sólidos, de estos últimos provienen los alquitranes, los betunes, algunos productos farmacéuticos y los plásticos tan utilizados hoy en día.

Gas natural

Los yacimientos de petróleo casi siempre llevan asociados una cierta cantidad de gas natural, que sale a la superficie junto con él cuando se perfora un pozo. Sin embargo, hay pozos que proporcionan solamente gas natural. Éste contiene elementos orgánicos importantes como materias primas para la industria petrolera y química. Antes de emplear el gas natural como combustible se extraen los hidrocarburos más pesados, como el butano y el propano.

El gas que queda, el llamado gas seco, se distribuye a usuarios domésticos e industriales como combustible. Este gas, libre de butano y propano, también se encuentra en la naturaleza. Está compuesto por los hidrocarburos más ligeros, metano y etano, y también se emplea para fabricar plásticos, fármacos y tintes.
Los principales problemas que presentan el aprovechamiento del gas natural son los de almacenamiento y transporte.


2.5 Recursos naturales


RECURSOS NATURALES HIDROSFERALITOSFERA, ATMÓSFERA

Todos los procesos físicos que ocurren en la Tierra puede dividirse en cuatro capas: la atmósfera, la litosfera, la hidrosfera y la biosfera.
Aunque se puede estudiar por separado cada ámbito, es importante entender que los cuatro están relacionados entre sí y los procesos que ocurren en un ámbito puede tener una influencia en los procesos que ocurren en otro.

·         LA HIDRÓSFERA

Es la capa de la tierra que contiene agua. Esto incluye el agua líquida en los lagos, océanos y ríos, agua en estado sólido en glaciares y casquetes de hielo y agua en estado gaseoso en la atmósfera.

La hidrosfera engloba la totalidad de las aguas del planeta, incluidos los océanos, mares, lagos, ríos y las aguas subterráneas.

Este elemento juega un papel fundamental al posibilitar la existencia de vida sobre la Tierra, pero su cada vez mayor nivel de alteración puede convertir el agua de un medio necesario para la vida en un mecanismo de destrucción de la vida animal y vegetal.

A.   El agua salada: océanos y mares
El agua salada ocupa el 71% de la superficie de la Tierra y se distribuye en los siguientes océanos:
·         El océano Pacífico, el de mayor extensión, representa la tercera parte de la superficie de todo el planeta. Se    sitúa entre el continente americano y Asia y Oceanía.

·         El océano Atlántico ocupa el segundo lugar en extensión. Se sitúa entre América y los continentes europeo y africano.

·         El océano Índico es el de menor extensión. Queda delimitado por Asia al Norte, África al Oeste y Oceanía al Este.

·         El océano Glacial Ártico se halla situado alrededor del Polo Norte y está cubierto por un inmenso casquete de hielo permanente.

·         El océano Glacial Antártico rodea la Antártida y se sitúa al Sur de los océanos Pacífico, Atlántico e Índico.

Los márgenes de los océanos cercanos a las costas, más o menos aislados por la existencia de islas o por penetrar hacia el interior de los continentes, suelen recibir el nombre de mares.


B.   El agua dulce
El agua dulce, que representa solamente el 3% del agua total del planeta, se localiza en los continentes y en los Polos. En forma líquida en ríos, lagos y acuíferos subterráneos y en forma de nieve y hielo en los glaciares de las cimas más altas de la Tierra y en las enormes masas de hielo acumuladas entorno al Polo Norte y sobre la Antártida.

C) El ciclo del agua

En la Tierra el agua se encuentra en permanente circulación, realiza un círculo continuo llamado ciclo del agua.

El agua de los océanos, lagos y ríos y la humedad de las zonas con abundante vegetación se evapora debido al calor. Cuando este vapor de agua se eleva comienza a enfriarse y a condensarse en forma de nubes, hasta que finalmente precipita en forma de lluvia, nieve o granizo.

El ciclo se cierra con el retorno del agua de las precipitaciones al mar, la escorrentía, a través de las corrientes superficiales, los ríos, y de los flujos subterráneos del agua infiltrada en el subsuelo, los acuíferos.


·         LA LITÓSFERA

Está formado por la capa sólida de la Tierra en la que la mayoría de las formas de vida se encuentran. Montañas, colinas, y los desiertos son todos componentes de la litosfera. La superficie de la litosfera contiene nutrientes de soporte de suelo para su uso por los organismos de la Tierra.
La litosfera es la capa externa de la Tierra y está formada por materiales sólidos, engloba la corteza continental, de entre 20 y 70 Km. de espesor, y la corteza oceánica o parte superficial del manto consolidado, de unos 10 Km. de espesor. Se presenta dividida en placas tectónicas que se desplazan lentamente sobre la astenosfera, capa de material fluido que se encuentra sobre el manto superior.
Las tierras emergidas son las que se hallan situadas sobre el nivel del mar y ocupan el 29% de la superficie del planeta. Su distribución es muy irregular, concentrándose principalmente en el Hemisferio Norte o continental, dominando los océanos en el Hemisferio Sur o marítimo.

·         LA ATMÓSFERA

Es una capa gaseosa que rodea el planeta. Sus principales funciones son regular la temperatura de la tierra mediante la absorción de la radiación solar del sol y el suministro de los elementos cruciales - carbono, oxígeno, hidrógeno y nitrógeno - para sostener la vida.

La Tierra está rodeada por una envoltura gaseosa llamada atmósfera, que es imprescindible para la existencia de vida, pero su contaminación por la actividad humana puede provocar cambios que repercutan en ella de forma definitiva.
La atmósfera tiene un grosor aproximado de 1.000 km. y se divide en capas de grosor y características distintas:

La troposfera

Es la capa inferior que se halla en contacto con la superficie de la Tierra y alcanza un grosor de unos 10 km. Hace posible la existencia de plantas y animales, ya que en su composición se encuentran la mayor parte de los gases que estos seres necesitan para vivir. Además, aquí ocurren todos los fenómenos meteorológicos y actúa de regulador de la temperatura del planeta, ya que el denominado efecto invernadero hace que la temperatura no llegue a valores extremos ni aumente o disminuya bruscamente, al ser absorbido el calor por las partículas de vapor de agua de las nubes.

La estratosfera

Es la capa intermedia, situada entre los 10 y los 80 km. En la estratosfera la temperatura aumenta y el aire se enrarece hasta tal punto que los seres vivos no podrían sobrevivir en ella. Sin embargo es fundamental por tener la función de filtro de las radiaciones solares ultravioleta, gracias a la existencia en ella de la denominada capa de ozono.


La ionosfera

Es la capa superior y la de mayores dimensiones, en ella el aire se enrarece cada vez más y la temperatura aumenta considerablemente. Es fundamental porque provoca la desintegración de los meteoritos que llegan a ella desde el espacio.


2.6 Servicios ambientales


Los procesos ecológicos de los ecosistemas naturales suministran a la humanidad una gran e importante gama de servicios gratuitos de los que dependemos. 


Estos incluyen: mantenimiento de la calidad gaseosa de la atmósfera (la cual ayuda a regular el clima); mejoramiento de la calidad del agua; control de los ciclos hidrológicos, incluyendo la reducción de la probabilidad de serias inundaciones y sequías; protección de las zonas costeras por la generación y conservación de los sistemas de arrecifes de coral y dunas de arena; generación y conservación de suelos fértiles; control de parásitos de cultivos y de vectores de enfermedades; polinización de muchos cultivos; disposición directa de alimentos provenientes de medios ambientes acuáticos y terrestres; así como el mantenimiento de una vasta “librería genética” de la cual el hombre ha extraído las bases de la civilización en la forma de cosechas, animales domesticados, medicinas  y productos industriales.

Por cientos de años la humanidad no le dio importancia a la generación de estos servicios ya que se consideraban inagotables. Actualmente, es claro que es necesario conservar a los ecosistemas en el mejor estado para que sigan proporcionándonos estos servicios.



2.7 Fenómenos naturales


La Naturaleza viva se manifiesta de Diversas formas y a esas manifestaciones de la Naturaleza le llamamos Fenómenos Naturales, entre los tipos de Fenómenos naturales encontramos:

AVALANCHAS



La avalancha se produce cuando una masa de nieve cae velozmente por la ladera de 
una montaña. Puede ocurrir como una avalancha superficial, en la cual la nieve en polvo cae en forma de cascada o, como una avalancha de fondo, cuando se desploman placas enteras de nieve y hielo. La avalancha de fondo o de placa es la más letal de todas, ya que se mueve a velocidades terroríficas, arrastrando consigo pesados escombros como materiales rocosos y árboles.

A medida que la nieve cae se va congelando y formando capas, dando lugar a una avalancha si estas capas se separan y se desprenden. Las avalanchas pueden ser causadas por cambios climáticos, grandes nevadas o ruidos fuertes; y también por escaladores, esquiadores o quienes practican snowboard sobre nieve inestable.

Edificios enteros pueden ser aplastados bajo la fuerza de una avalancha.

Dónde ocurren: Regiones montañosas en todas partes del mundo.
Casos por año: Hasta 1 millón. Velocidad: 20 – 100 mph.
Velocidad máxima: 245 mph.
Desastres: Alrededor de 100 muertes por año.

TERREMOTOS



Es una sacudida del terreno que se produce debido al choque de las placas tectónicas y a la liberación de energía en el curso de una reorganización brusca de materiales de la corteza terrestre al superar el estado de equilibrio mecánico.

Los más importantes y frecuentes se producen cuando se libera energía potencial elástica acumulada en la deformación gradual de las rocas contiguas al plano de una falla activa, pero también pueden ocurrir por otras causas, por ejemplo en torno a procesos volcánicos o por hundimiento de cavidades cársticas. 

Los geólogos creen que el crecimiento del nivel del mar agregará complicaciones que podrían demostrar ser mucho más determinantes que el clima. El peso adicional proveniente de millones de kilómetros cúbicos de agua, podría infringir tensión en los puntos débiles de la corteza terrestre, conocida por los expertos como litosfera. Esto podría causar terremotos y erupciones volcánicas a lo largo de las fallas, dando lugar a devastaciones regionales y enviando gases nocivos y escombros hacia el interior de la atmósfera. Existe también un peligroso incremento de los maremotos o tsunamis. Estas olas gigantes son generadas por terremotos subacuáticos que pueden viajar grandes distancias a través del océano a velocidades de 500 millas por hora.

Se presentan sin aviso con olas de hasta 30 metros de altura.


SEQUÍAS



La sequía se puede definir como una anomalía transitoria en la que la disponibilidad de agua se sitúa por debajo de los requerimientos estadísticos de un área geográfica dada. El agua no es suficiente para abastecer las necesidades de las plantas, los animales y los humanos. 

Si el fenómeno está ligado al lago central de agua existente en la zona para uso humano e industrial hablamos de escasez de agua. 

La causa principal de toda sequía es la falta de lluvias o precipitaciones, este fenómeno se denomina sequía meteorológica y si perdura, deriva en una sequía hidrológica caracterizada por la desigualdad entre la disponibilidad natural de agua y las demandas naturales de agua. En casos extremos se puede llegar a la aridez.

La causa básica de la sequía es la cantidad insuficiente de lluvias caídas en un período de tiempo prolongado. La escasez de lluvia puede ser ocasionada por los patrones globales de circulación del aire o por la intervención del hombre. Las represas y los sistemas de irrigación son capaces de alterar el flujo natural de ríos y lagos, provocando que el vapor de agua que se eleva al aire sea insuficiente para formar nubes de lluvia. Otros factores que contribuyen a la sequía son las temperaturas altas, la baja humedad y los vientos fuertes.

Durante una sequía muere la vegetación y se malogran las cosechas afectando, en cada caso, a las poblaciones animal y humana. Aun cuando la lluvia finalmente llega el suelo puede haber quedado dañado por el exceso de sales minerales o por la falta de nutrientes y, por consiguiente, hace que se arruinen las cosechas. La erosión del suelo también genera problemas a largo plazo y es importante que las áreas propensas a la sequía tengan buenos sistemas de irrigación.

Las sequías severas pueden provocar una hambruna general, llevando a la muerte a miles o incluso a millones de personas. Las tormentas de arena e incendios de matorrales son otros de los peligros que acontecen en tiempos de sequía. 


TORNADOS

Es un fenómeno meteorológico que consiste en una columna de aire que rota de forma violenta; su extremo inferior está en contacto con la superficie de la Tierra y el superior con una nube cumulonimbus o, excepcionalmente, con la base de una nube cúmulus. Se trata del fenómeno atmosférico más intenso que se conoce.

Los “torcedores”, como también se suele llamar a los tornados, aparecen sin aviso. Pueden ocurrir en cualquier momento del año, siempre que estén dadas las condiciones.

Para que un remolino, un túnel rotativo de viento, sea clasificado como un tornado, debe estar en contacto con la tierra, y las nubes de la tormenta por encima de él. La trayectoria de un tornado rara vez tiene más de 250 metros en forma transversal, pero puede tener más de una milla de ancho.

Los tornados ocurren cuando una corriente de aire cálido se topa con otra de aire fresco para crear un área rotativa de baja presión atmosférica. Cuando el aire está dentro de un frente de baja presión tiende naturalmente a subir y crea una fuerte corriente de aire ascendente. Esto atrae el aire cálido que lo rodea desde el suelo, causando que gire cada vez más rápido.

HURACANES



El huracán es el más severo de los fenómenos meteorológicos conocidos como ciclones tropicales. Estos son sistemas de baja presión con actividad lluviosa y eléctrica cuyos vientos rotan antihorariamente en contra de las manecillas del reloj) en el hemisferio Norte. Un ciclón tropical con vientos menores o iguales a 62 km/h es llamado depresión tropical. Cuando los vientos alcanzan velocidades de 63 a 117 km/h se llama tormenta tropical y, al exceder los 118 km/h, la tormenta tropical se convierte en huracán.


¿Cómo se forma un huracán o ciclón tropical?

Los ciclones tropicales se forman sobre las cálidas aguas del trópico, a partir de disturbios atmosféricos preexistentes tales como sistemas de baja presión y ondas tropicales. Las ondas tropicales se forman cada tres o cuatro días sobre las aguas del océano atlántico, cerca de la línea ecuatorial. Los ciclones tropicales también pueden formarse de frentes fríos y, ocasionalmente, de un centro de baja presión en los niveles altos de la atmósfera.
El proceso por medio del cual una tormenta tropical se forma y, subsecuentemente, se intensifica al grado de huracán depende de, al menos, tres de las condiciones siguientes:

Un disturbio atmosférico preexistente (onda tropical) con tormentas embebidas en el mismo.
Temperaturas oceánicas cálidas, al menos 26 °C, desde la superficie del mar hasta 15 metros por debajo de ésta.
Vientos débiles en los niveles altos de la atmósfera que no cambien mucho en dirección y velocidad.

La energía que el ciclón tropical transforma en energía cinética de rotación y en procesos termodinámicos proviene del contacto entre el ciclón tropical y las aguas cálidas del mar y, por ende, del intercambio de energía entre las aguas del mar y el sistema ciclónico. Los vientos en los niveles bajos de la atmósfera, muy cerca de la superficie marina, circulan hacia el área de baja presión, es decir, confluyen hacia un lugar determinado. Las aguas cálidas le suministran al entorno del disturbio atmosférico la humedad y el calor necesarios para que se desencadenen los procesos de formación de nubes y, generalmente, de lluvia y actividad eléctrica. Se forman las bandas de lluvia y los topes de las nubes que se han formado se elevan muy alto en la atmósfera. Si los vientos en los niveles altos de la atmósfera se mantienen débiles, el ciclón tropical puede continuar intensificándose, alcanzando las subsecuentes categorías hasta llegar a huracán.

Dónde ocurren: Estados Unidos de Norteamérica, la India y el Pacífico Occidental.
Casos por año: Cerca de 50.
Medidas: Entre 60 y 1.200 millas de ancho por más de 10 millas de alto.
Velocidad: 74 mph como mínimo.
Potencia: 1.6 x 100 kilowatios (8.000 x la cantidad de energía generada en los Estados Unidos en un día).
Velocidad máxima: 175 mph.
Desastres: La cantidad máxima de muertes causadas por un ciclón fue de 300.000 en Bangladesh, en 1970.

Los huracanes se originan sobre las aguas del Atlántico, si comienzan en el Pacífico Occidental se los conoce como tifones, y si lo hacen en la India se los llama ciclones. Cualquiera que sea su nombre, un huracán siempre tiene las mismas características. Es una inmensa tormenta arremolinada que vista desde arriba luce como una rosquilla, trayendo consigo vientos muy fuertes, tormentas eléctricas y lluvias torrenciales.

Un huracán de categoría 1 puede causar algún daño en las cosechas, pero uno de categoría 5 despliega ráfagas de 175 mph, lanzando pesados escombros por el aire y descargando una destrucción masiva a su paso.

Los huracanes se forman sobre grandes extensiones de aguas cálidas, por encima de los 26°C (80°F). El aire tibio que se eleva desde el mar se condensa moviéndose en forma ascendente y liberando su energía latente para formar un ciclón tropical. Los tifones suelen ser más fuertes que los huracanes porque toman más energía en su viaje a través del Océano Pacífico, mucho más extenso que el Atlántico. 

TSUNAMIS



Básicamente un tsunami es un maremoto, es un evento complejo que involucra un grupo de olas de gran energía y de tamaño variable que se producen cuando algún fenómeno extraordinario desplaza verticalmente una gran masa de agua. Este tipo de olas remueven una cantidad de agua muy superior a las olas superficiales producidas por el viento. Se calcula que el 90% de estos fenómenos son provocados por terremotos, en cuyo caso reciben el nombre más correcto y preciso de «maremotos tectónicos.

La energía de un maremoto depende de su altura y de su velocidad. La energía total descargada sobre una zona costera también dependerá de la cantidad de picos que lleve el tren de ondas (en el maremoto del océano Índico de 2004 hubo 7 picos enormes, gigantes y muy anchos). Es frecuente que un tsunami que viaja grandes distancias, disminuya la altura de sus olas, pero mantenga su velocidad, siendo una masa de agua de poca altura que arrasa con todo a su paso hacia el interior. A continuación podemos apreciar la animación de un Tsunami.

Dónde ocurren: Comúnmente alrededor de la Cuenca del Pacífico.
Tamaño máximo: El más grande jamás documentado fue de 1.720 pies (524 m) de alto.
Velocidad máxima: 500 mph (800 km/h)
Desastres: El estimado actual de muertes durante el tsunami del 26 de diciembre de 2004 asciende a 220.000.

Los tsunamis son olas gigantes capaces de destruir regiones costeras enteras en minutos.

Son causados por erupciones volcánicas, terremotos o deslizamientos masivos de tierra dentro del mar. Cuando una enorme columna de agua es generada por un terremoto submarino, va ganando velocidad y altura mientras viaja hacia la costa. En cuanto la profundidad del agua es menor, la ola se va haciendo cada vez más grande y más rápida hasta convertirse en un rascacielos viajando a gran velocidad.

Un tsunami sólo se detiene una vez que toda su energía haya sido disipada; lo cual significa que puede invadir varios cientos de pies dentro de la costa. Es capaz de levantar botes, autos y otros escombros pesados y llevarlos tierra adentro.